Ella es la canción feliz de mi vida, la escucho a todas horas en mi mente.


Hay letras tan llenas… a veces olvidan un acento, confunden su género, padecen dislexia, se duplican, pero transmiten algo.Y hay letras tan vacías… adecuadas, gramaticalmente bien empleadas, incluso bellas y ortográficamente perfectas, pero vacías.

De mis sueños, eres el que más quiere salirse de ahí.

Hay una guerra entre mis besos y tu piel que aún no declaro por terminada.

Me gusta el origami. ¿Y a ti?

Sólo los grandes amores saben que no se necesitan poseer el uno al otro y eso es lo que verdaderamente hace que su amor sea eterno...

«Me gusta cuando callas», me dijo, y se quitó la ropa para dejarme sin palabras.

Para el enamorado, la risa de una mujer siempre será hermosa, porque la mitad de su belleza está en el placer de provocarla.

Ella es el desastre más bonito que conozco y a veces, mi cuerpo sufre catástrofes.

Qué hermosa te ves desnuda a estas horas, haces que deje el café por ir a recorrerte con mi boca.

No importa si nuestras pisadas nunca se encuentran, has dejado huella en mí.

Cuando los sueños muerden es porque tienen nombre de mujer y diría que los únicos sueños que valen la pena, son los que involucran a una mujer.