No te quiero mía, ni me quiero tuyo, nos quiero nuestros. No
te necesito, ni quiero que me necesites, pero hagámonos falta.
En mis sueños estas dormida.
Es una noche oscura y fría, de
esas donde la soledad es mi compañera y el insomnio mi confidente, una lluvia
azota la ventana de mi cuarto, cómplice de mis deseos… ausente de ti, me
recuesto en mi cama y mis parpados gobiernan mi conciencia y es ahí donde te
busco en mis sueños y te encuentro dormida… tu cuerpo descansa plácidamente
entre las sabanas, te observo de lejos de pies a cabeza, adivino tus formas
debajo de la tela, por largos minutos te miro en silencio, me asalta la duda si
estaré también en tus sueños, me acerco despacio hacia tu cama, me muevo con
cuidado hasta llegar a tu cara, tus labios se entreabren como esperando un
beso, con dulzura los beso y te mueves inquieta, detengo mi caricia esperando
tu respuesta, esta llega por medio de tus brazos que se mueven en la penumbra
palpando y buscando mi rostro, cuando tocas mis mejillas tus manos se sienten
como la seda, con una leve fuerza retienes mi cara sobre tu cara por lo que
inicio a besarte otra vez mientras que empiezas a acariciar mi pelo, de un
negro intenso que tanto te gusta… nuestros besos se intensifican al calor de
nuestros cuerpos que sin saber cómo o cuando ahora se tocan, tus senos,desnudos
se untan en mi pecho, siento su redondez aplastarse sobre mi torso, mi mano
comienza un recorrido de reconocimiento por toda tu espalda, se mueve con
urgencia, con la prisa del deseo que me consume por dentro, beso tu cuello una
y otra vez, entrecortados gemidos escapan de tu garganta cada vez que el fuego
de mis labios abrasan esa, la parte más sexy de tu cuerpo, voy dejando una
estela de humedad al bajar hacia tus senos, chupo con delicadeza cada uno de
ellos y dibujando un circulo con mi lengua observo tus manos que se aferran a
los bordes del lecho… cuando mi lengua inquieta pasa por tu vientre, es tan
solo el preámbulo de lo que ahora me dispongo, deposito pequeños besos sobre tu
pelvis descubierto, la piel es ahí suave y con poco vello, respiro con fuerza
para aspirar tu aroma de mujer, sabes… me gusta lamerte primero los pliegues de
tus labios y así lo hago y con la misma lengua, voy abriendo el camino hasta
llegar al botón de nervios que forman el centro de tu sexo, con la punta de mi
lengua marco a su rededor círculos de lumbre, sagaz reservo mi contacto con
él,disfruto encenderte hasta hacerte enloquecer, a ratos te chupo, a ratos te
lamo, doy lengüetazos que te parten en dos o te lamo con ternura de abajo hacia
arriba de un lado y a otro, tus pezones erectos son mudos y testigos de la
tormenta que azota tu bajo vientre, tu pequeño botón es ahora una flor que pide
a gritos más de mi atrevimiento, con cuidado lo meto en mi boca y lo beso con
cariño, a mayor lentitud menor es tu conciencia, tu espalda se arquea con cada
lamida, quizás por eso tus piernas se cierran sobre mi cabeza, me gritas que
pare y yo ignoro tus ruegos, abro tus piernas e intensifico el ritmo de mi
lengua, el placer que nace de tu centro se expande por todo tu cuerpo, empiezas
a venirte en un mar de lava hirviente que toca mis labios, que sacian mi
sed,esa que es solo por ti.
…Tu respiración agitada comienza
a volver a la normalidad, por varios segundos tus piernas quedaron
flojas,después de levantar mi rostro… llego hasta el tuyo, deposito un beso
sobre tus labios secos, los cuales humedezco ahora con tus propios jugos…
…Tus manos guían mi cintura hacia
arriba, con determinación la acercas a tu cara, lo tomas entre tus manos y lo
introduces en tu boca, tu lengua lo siente y le hace espacio, con una mano lo
sostienes y lo chupas con fuerza, mis nalgas se aprietan cada que entra en tu
boca, sientes como se crece con cada calor, ese calor que ofrece tu
boca,después de unos momentos lo sacas y dices en un susurro: “Tómame ahora,
quiero sentirte dentro”, abres tus piernas y me acomodo entre ellas, tus manos
lo guían hacia tu cueva bendita, con lentitud te penetro dejando que tu sexo se
acostumbren al intruso, una vez dentro lo aprietas con vigor, inicio el
vaivén…adentro y afuera…tu humedad y calidez me vuelven loco, loco de
deseo…loco de pasión…loco por ti, siento las oleadas de placer viajando por mi
piel,perturbando cada nervio al pasar por él, te tomo de la espalda y nos damos
la vuelta, ahora estoy abajo y me cabalgas con energía, con mis manos acaricio
tu pecho, mientras siento mi éxtasis cada vez más cerca, tu cintura se mueve de
izquierda a derecha con sensual compás, luego cambias el ritmo ahora subes y
bajas con gran fuerza, (Que gloria tan grande es tenerte en mis sueños!)combino
tu armonía con mis propios movimientos agregando una nueva variable ala unión
de dos cuerpos, clamas en éxtasis: “Me vengo de nuevo “, aprietas tus músculos
y siento morir, veo como tus pezones se achican…nos estamos muriendo de placer,
de placer infinito…me derramo en torrente dentro de ti y tú te vienes por
segunda vez como ríos de agua viva, calientes que bañan mi
miembro…desfalleciente te dejas caer sobre mi pecho, te abrazo en silencio…aun
disfruto del éxtasis de fundirme en ti, permanecemos así por varios minutos
escuchando como nuestros latidos se confunden y bajan su ritmo acompañado de
miradas y silencios, al cabo de un tiempo has vuelto a tu sueño……despierto en
mi cama, mojado y contento, si esto es en sueños que sería si fuera cierto…
Cuando será el día que despierte
con mi sueño al lado mío…?
Mujer
Las mujeres tienen el don más preciado, ser nuestra
debilidad, ser nuestro punto más sensible, convirtiéndose en ello en algunos
momentos por no decir todos, nuestro complemento de vida… Su sensibilidad, su
ternura, su delicadeza, su carácter y su temple, del cielo a la tierra no hay
ser tan incomprensible que la mujer, pero también no hay ser más amado que ella
misma, en algunos momentos deseamos que no existan pero en otros no podemos
vivir sin ellas. Y en este día tan especial para ti mujer te deseo todo lo
mejor y gracias totales por darnos lo que nos hace falta… Amor….
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